“Cariño”
Leopoldo Abadía, el ya famoso abuelo de la “Crisis Ninja” es un crack. Esta semana se ha superado con la tribuna publicada en “El Confidencial” y titulada “Cariño“. Por favor, no dejen de leerla porque merece la pena.
Narra la conversación de unos papás con su “niño” de 26 años. Abadía la pudo escuchar con detalle porque en los trenes… se oye todo y como la gente en España no grita…
“Cariño” se ha independizado de sus papás que de dan una serie de indicaciones exhaustivas sobre qué tiene que hacer ahora que se ha independizado. Además, la mamá le dice al niño que irá unos días a su casa para dejarle todo súper organizado. Después de una conversación de 35 minutos con la mamá, “Cariño” habla con papá que le confirma una transferencia bancaria ASAP.
A lo mejor, los miles de “Cariños” que tenemos sueltos por España sirven en parte para dar una explicación de lo que está pasando ahora. Pensar que mamá, papá, Zapatero o el G-20 nos puedan solucionar la vida puede ser fuente de grandes desencantos y frustraciones.
Para salir de la crisis económica y empresarial hacen falta menos “cariños” y más hombres y mujeres recios pero la base para conseguir esto, está, como bien dice Abadía en una buena educación familiar y en la cultura del esfuerzo. Las cosas que merecen la pena, generalmente cuestan pero algo tan obvio hoy se nos ha olvidado.
Lo bueno de la crisis es que, a lo mejor, muchos cariños se convierten en gente útil.


