Diez interrogantes del sector bancario español
Santiago Carbó y Joaquín Maudos.
El País Negocios, domingo 2 de mayo de 2010
El sector bancario español es, en estos días, un hervidero de acuerdos, desacuerdos, encuentros y desencuentros, de estrategias y planes contingentes ante la necesidad de su saneamiento y reestructuración. Resulta paradójico que, casi 20 meses después de que muchos países acometieran el saneamiento y la recapitalización de sus entidades financieras, en España se esté aún en una fase temprana de este proceso […]. Lo que sí está claro es que la economía política de la reestructuración bancaria en España es compleja y, aunque la necesidad de acometerla es urgente, quedan aún muchos interrogantes o retos a los que bancos, cajas y cooperativas deben hacer frente, entre los cuales pueden destacarse, sin afán de exclusividad ni orden de prioridad, 10:
1. La elevada concentración del riesgo en la financiación al mercado inmobiliario (construcción, promoción inmobiliaria y compra de vivienda), que a finales de 2009 alcanzó los 1,11 billones de euros (el 105% del PIB). […]. La elevada concentración del crédito en el ladrillo ha obligado a muchas entidades de depósito a refinanciar a promotores y constructores en una suerte de apuesta por una reactivación del mercado inmobiliario en España. Esto ha conllevado el riesgo adicional de la adecuada gestión de los activos adjudicados y adquiridos en dación de pago, cuyo valor es incierto, en particular el del suelo.
2. El inquietante aumento de la morosidad y el deterioro de activos, que alcanzó el 5,39% el pasado mes de febrero y que en crédito a construcción y promoción inmobiliaria alcanza casi el 10%.
3. El modelo de negocio bancario está abocado al cambio. El ladrillo no puede ni debe suponer el impulso necesario que la financiación bancaria precisará en los próximos años. […]. El sector debe caminar hacia un nuevo modelo, con mayor know-how en financiación de actividades con capacidad de diversificación productiva y tecnológica.
4. El acceso a la financiación mayorista es un cuarto reto, complicado teniendo en cuenta el estancamiento de los mercados interbancarios, así como los de los bonos.
5. Las fuertes presiones sobre los márgenes de las entidades bancarias son motivo de preocupación, y no parece que vayan a ceder.
6. El rating sigue siendo crucial y la evolución reciente no ha sido muy favorable. La crisis de la deuda en Europa ha concedido un mayor papel, si cabe, a las agencias de calificación, que condicionan de forma significativa las decisiones de inversión en los mercados financieros de todo el mundo.
7. Hay un exceso de capacidad instalada en el sector y, aunque el ajuste ya ha comenzado (desde septiembre de 2008 se han cerrrado 1.700 oficinas), queda mucho por hacer. Durante muchos años, la extensa red de oficinas bancarias en España ha procurado un elevado nivel de servicio y cercanía al cliente, pero la dimensión de esta red es ya desproporcionada para la demanda y la actividad vigentes, máxime teniendo en cuenta que la oficina es el principal factor generador de costes.
8. El crédito no crece, ni parece que vaya a hacerlo en breve.
9. Se está debatiendo una regulación de solvencia que probablemente será muy exigente en el nuevo marco de Basilea III y que se pretende poner en marcha a finales de 2012.
10. Aparece con identidad propia la necesidad de acelerar el proceso de reestructuración y recapitalización y de acompañarlo, como parece que se está debatiendo, de otras reformas.



