Los límites sociales y legales de la comunicación
Durante las últimas semanas se han producido algunos casos de fricciones en la comunicación y la publicidad sobre los que merece la pena detenerse. De una parte, el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) ha enviado al Ministerio de Industria una denuncia contra Telecinco, a raíz de las inserciones publicitarias durante un partido de fútbol celebrado en Barcelona. Según sostiene el CAC, durante la retransmisión un locutor de Telecinco dedicó varias intervenciones a dar los detalles sobre un concurso de SMS que realizaba la cadena. El CAC arguye que en este tipo de emisiones sólo está permitida la publicidad en pantalla, como los rótulos inferiores a que estamos acostumbrados.
No se trata del primer caso, puesto que otras cadenas llevan a cabo procedimientos similares. Podemos recordar algunos comentarios sobre ciertos productos a cargo de los locutores televisivos durante la Eurocopa de baloncesto del año pasado. En este sentido, sería interesante saber, además, si puede entenderse como publicidad la manera que tienen algunos locutores de informar sobre los espacios televisivos que se emiten, en la propia cadena, a continuación del partido (una película, por ejemplo).
Por otra parte, dos empresas han comunicado que retiran sus anuncios del programa “Salvados por…” que se emite en la Sexta. Heineken y Seguros Ocaso han recibido un buen número de quejas de personas que dicen sentirse ofendidas por el contenido de la pasada edición “Salvados por la Iglesia”. Prescindiendo del debate ideológico, nos encontramos ante una reacción ciudadana (cuya forma y fondo se puede o no compartir) que tiene efectos en las empresas anunciantes. Heineken y Ocaso continúan publicitándose en la Sexta, pero no en el programa “Salvados por…”, puesto que, según argumentan, no desean estar vinculados a contenidos que hieran la sensibilidad social. Incluso teniendo en cuenta que las siguientes emisiones versarán sobre temas distintos al que ha provocado la polémica.
Una de las claves del éxito de este desplante a “Salvados por…” se debe a la manera como Heineken y Ocaso han explicado su retirada de spots. En vez de asumir como propias las quejas recibidas, se limitan a entender que existe un sector social que se siente herido moralmente. De este modo y en consonancia con la responsabilidad social corporativa, prefieren desmarcarse de aquellos espacios televisivos que puedan generar crispación. En cierto modo, aducen el mismo motivo que los lleva a aconsejar el consumo moderado de alcohol, cuidar del medio ambiente e integrar a las personas con discapacidad. Aparte, la movilización de quejas sólo se puede canalizar de manera efectiva por medio de un grupo que actúe como gabinete de comunicación, en este caso el portal HazteOír.



