Comentarios recientes
Jul10Felipe Portocarrero

La comunicación por encima de todo

Tiene dinero como para que él y varias de sus generaciones puedan tener problemas económicos. Le falta salud “a raudales” (ha superado un cáncer de páncreas, desequilibrios hormonales y un transplante de higado) y tiene una mujer y cuatro hijos con los que disfrutar de la vida.

untitled La comunicación por encima de todo

Estaba disfrutando de unas vacaciones en Hawai, pero en cuanto Steve Jobs, Presidente de Apple ha oído que los problemas que estaba dando su nuevo modelo de teléfono y las quejas de los usuarios, no ha dudado en tomar la iniciativa y ponerse delante de los medios de comunicación para asumir los errores (“no somos perfectos”, ha declarado) y proponer soluciones para que ninguno de sus clientes quede insatisfecho.

Lo de Steve Jobs es admirable; no sólo es un genio de la empresa y de la informática sino que es un portentoso comunicador, capaz de enfrentarse a cualquier problema en cualquier circunstancia, por defender la reputación y el buen nombre de su empresa.

Qué ejemplo para todos los que nos dedicamos a la comunicación

Jun10Felipe Portocarrero

Campaña contra productos catalanes

He recibido el siguiente correo electrónico que debe estra circulando por diferentes lugares:

Los nacionalistas catalanes están que no caben en su cuerpo porque han conseguido que a “partir de ahora, los productos fabricados en Cataluña tendrán un dígito propio en los códigos de barras, proporcionándoles un índice diferenciado al resto de España”
Su alegría es tan inmensa que algunas expresiones que he leído en webs catalanas van desde “Es el principio de la Indepedencia” y “Ya no somos España”, hasta poco menos que “Es un paso pequeño para Cataluña, pero un gran paso para la Humanidad”.
Bueno pues yo también me alegro: Hasta ahora, cuando compraba un producto español, el código de barras comenzaba con el 84 pero no sabía si venía de Matalascabrillas del Duque o Cam Picha de Calcullons. Y tenía que despistojarme buscándolo por los seis lados del envase.
Como en breve los productos catalanes comenzarán con el número 15, me han simplificado mucho lo que voy a comprar, y lo que no.
Recuerda: 
 84 Producto español; 15 Producto catalán

No tengo tiempo ni vista ni ganas de mirar los códigos de barras, y disfruto mucho de algunos productos catalanes que compro con regularidad. Pero si es verdad lo que dice el correo, me permito recordar a mis amigos catalanes, nacionalistas y no nacionalistas, una frase de Josep Pla (que debería ser lectura obligada para todos): “El catalanismo no debería prescindir de España, porque los catalanes fabrican muchos calzoncillos, pero no tienen tantos culos”.

May10Portocarrero Asociados

La crisis económica actual nos obliga a reflexionar

Palmira López Fresno, Directora de Proyectos y Delegada en

Cataluña del Club Excelencia en Gestión.

Artículo de opinión publicado en Cinco Días, el 15 de mayo de 2010

No cabe duda que cualquier organización, pública o privada, con o sin ánimo de lucro, requiere disponer de objetivos que guíen y encaminen las acciones y esfuerzos de sus personas hacia un fin determinado y las impliquen, como equipo, en su consecución. Objetivos que, para ser eficaces, han de estar vinculados con indicadores relevantes, alineados con la estrategia de la organización, y necesariamente equilibrar el largo y el corto plazo.

Sin embargo, el enfoque cortoplacista en boga, unido a un cambio de valores y un exagerado individualismo, ha permitido, cuando no fomentado, conductas perversas, en gran medida determinantes de la crisis actual. Así, muchos directivos, lejos de ser penalizados por no prever consecuencias y aplicar una falsa escala de valores, fueron recompensados por el mero hecho de lograr objetivos. Ambos, corto plazo y egolatría, son factores clave causantes de perversión en los sistemas de objetivos si no se toman las medidas oportunas.

Gestionar sólo en el corto plazo puede llevar a una organización al caos y a su desaparición, si este corto plazo es finalista, si no forma parte del continuum de un plan estratégico. Tal como perciben la gran mayoría de las empresas responsables, se pueden conseguir ambiciosos objetivos a corto plazo -que en ocasiones una lectura superficial y simplista atribuiría a un magnífico directivo-, a pesar de poner en riesgo la competitividad y la sostenibilidad de la organización a largo plazo. Por ello no debería haber objetivos a corto plazo sin el necesario enmarque en el largo plazo.

Gestionar sólo a largo plazo, con escalones más amplios de lo debido, puede ser igualmente desastroso, tanto por los cambios continuos de un entorno cada vez más competitivo, como porque las personas necesitamos objetivos tangibles y adecuados, que guíen nuestras actuaciones en un plazo que sea asumible. Se requiere, por tanto, recuperar una forma de gestionar que dé más prioridad al horizonte que a la inmediatez, sin olvidar que los objetivos a corto son también necesarios.

Por otra parte, en los últimos años se ha producido una inestabilidad en los principios de nuestra sociedad, un cambio de valores, que ha venido a permitir e incluso a fomentar conductas perversas que condicionan la efectividad general del sistema de objetivos si no se toman las precauciones oportunas. Si además estos objetivos están vinculados a una retribución variable, estas conductas perversas se potencian aún más. Nuestra sociedad actual parece estimular la inmediatez de los deseos, la egolatría, la felicidad individualista, las pseudobuenas notas, el éxito por encima de cualquier valor, las consecuciones ahora y ya. Todo ello como base para mantener falsamente la autoestima, por cuanto se olvida que ésta no consiste en evitar lo desagradable o doloroso, sino en saber afrontarlo, y que por tanto la autoestima es el resultado del logro y no al revés. Todos conocemos directivos que, en pro de mostrarse como excelentes gestores, en realidad son conseguidores del cumplimiento de objetivos medibles a través de indicadores necios, que no son relevantes ni representativos para evaluar la gestión, y ponen en riesgo a la propia organización. Todos conocemos directivos que maquillan indicadores en centésimas para que reviertan en su bono financiero.

Estas conductas, si bien son dañinas en todas las organizaciones, en el sector servicios lo son aún más, por el impacto directo en el cliente. ¿Qué confianza nos puede transmitir una organización focalizada únicamente en el crecimiento y rentabilidad a corto plazo? ¿Cómo sabemos que un empleado, cuando nos está recomendando un producto/servicio, es el que mejor se ajusta a nuestras necesidades y no aquel que está incentivado en sus objetivos? ¿Son evaluadas y penalizadas las conductas no éticas seguidas para lograr cumplir los objetivos?

La crisis económica actual que, entre otras causas, ha surgido por la codicia articulada mediante conductas no éticas, nos obliga a reflexionar y a replantearnos qué valores deben guiar nuestra sociedad y nuestras empresas, y qué mecanismos debemos diseñar para evitar este tipo de conductas perversas, en beneficio de la sostenibilidad de nuestras organizaciones y de nuestra economía. Y todo ello dentro de un escenario temporal que no considere únicamente el corto plazo.

Los valores de la organización deben estar en el núcleo del sistema de objetivos, como referente para las conductas de todas las personas. Conductas que han de ser necesariamente evaluadas para evidenciar y penalizar aquellas que no son aceptables. Por ello no sólo debemos medir la consecución de los objetivos, sino también sus consecuencias. Esto parte evidentemente de un liderazgo ético que deberíamos recuperar en todos los ámbitos.

May10Felipe Portocarrero

El inexorable declive económico europeo

Publicó ayer Cinco Días una reseña en la que destaca la apuesta del grupo norteamericano de capital riesgo Carlyle por Brasil, China e India como líderes del crecimiento económico mundial.

Qué envidia me dan estos países y qué pena siento por nuestro continente europeo, cada vez más a la zaga mundial en lo que se refiere a la economía.

Recomiendo leer el libro “El futuro de Europa. Reforma o declive” de Alesina y Gavazzi. En él se pone de manifiesto el declive europeo a favor de las economías norteamericana y asiática en un reordenamiento mundial de los bloques económicos. La pérdida de valor del euro es probablemente la primera consecuencia de nuestro declive y empobrecimiento.

Todo indica que por más que haya políticos y países dispuestos a dar la batalla, la inercia del estado de bienestar que impregna a los principales países europeos va a impedir que se tomen las medidas adecuadas y se lleven a cabo las urgentes reformas que necesitaríamos para ser más competitivos.

Lo malo es que este declive les afectará más a nuestro hijos que a nosotros. Pobre Europa.

May10Felipe Portocarrero

Comunicación del vertido del Golfo de Méjico

Noticias 4

Jueves, 6 de mayo de 2010

Página: 1 2 3 4 5 6 ...14 15 Siguiente
Suscríbete GRATIS al Blog

Entérate antes que nadie de las últimas noticias de nuestro Blog.

Recibe nuestras noticias vía RSS

Recibe nuestras noticias
mediante RSS


Recibe nuestras noticias en tu correo

Si lo prefieres recibe las
noticias en tu correo


Archivo
Portocarrero & Asociados Nuestra misión es asesorar a los clientes para que alcancen sus objetivos y mejoren sus resultados de negocio, utilizando como herramienta la comunicación estratégica con los públicos y con el entorno en el que desarrollan su actividad.
Entérate antes que nadie
de las últimas noticias de nuestro blog.
Recibe nuestras noticias vía RSS

Recibe nuestras noticias
mediante RSS


Recibe nuestras noticias en tu correo

Si lo prefieres recibe las
noticias en tu correo


© 2009 Portocarrero & Asociados, S.L. - C/Víctor de la Serna, 15 1º - Tel.: (+34) 914 137 478 - E-mail: info@portocarrero.es