Beatriz Valverde, hasta hace dos meses Directora de Comunicación de Ya.com, se ha incorporado a Jazztel para asumir las mismas funciones, sustituyendo a Jesús Carrillo. Al mismo tiempo, la compañía de telecomunicaciones ha contratado a Citigate Sanchís para tareas de comunicación. Esta agencia ha sido seleccionada de un concurso al que concurrían otras cuatro. Jesús Carrillo permanecerá como asesor externo. Beatriz Valverde gestionará las relaciones con los medios e institucionales de Jazztel, además de supervisar la colaboración Carrillo y Citigate.
Ayer leí en PR Noticias la noticia de que Jazztel ha contratado a Citigate Sanchís para gestionar su comunicación tras imponerse en un concurso a otras cuatro agencias.
A Portocarrero & Asociados, Jazztel nos convocó deprisa y corriendo a un concurso similar a finales de 2006 para gestionar la comunicación.
Tuvimos que hacer una propuesta integral que incluía comunicación externa, interna, gestión de crisis… nos dieron un plazo de tiempo mínimo de menos de una semana. Tuvimos que montar un equipo de 7 consultores, hicimos numerosos brainstorms en la oficina… en fin, como se suele decir, sacamos toda la artillería para hacer la mejor propuesta de comunicación. Presentamos una propuesta muy completa a la que ni nos contestaron.
Menciono el caso de la propuesta a Jazztel como podría mencionar otros tantos en los 10 años que llevo trabajando en el sector de la comunicación.
Son demasiadas las veces en que los concursos son trampas: no nos dicen contra quién competimos, tampoco se nos da un briefing de cuáles son los objetivos en comunicación. Existen muchos “concursos fantasma” que se plantean para utilizar las ideas que facilitan las agencias concursantes y… una vez presentadas, no dar luego ni las gracias por la propuesta.
Siempre hay una excepción que confirma la regla porque, en estos momentos, estamos participando en un concurso para llevar la comunicación de una consultora internacional en la que se nos ha facilitado un briefing exhaustivo con información sobre: las empresas que competimos por gestionar la cuenta, los objetivos del potencial cliente con la campaña de comunicación, el presupuesto detallado. Se nos facilita la información necesaria para elaborar la propuesta y se nos da una fecha de respuesta sobre el fallo del concurso.
Un concurso es un concurso y se puede, como en todo en la vida, ganar o perder. Pero es necesario aplicar el fair play.
Los concursos-trampa lo único que provocan es el hartazgo de las agencias de comunicación serias que, en algunos momentos, se plantean no participar en los pitches e ir creciendo exclusivamente en base a la recomendación de la cartera de clientes vivos.