La semana pasada leí una noticia sobre Panrico a resultas de su campaña “Qué te quitas si te doy mis Donnetes”. La empresa fabricante de pan y bollería había recibido críticas del Foro de la Familia, asociación que encontraba inadecuado el lema para el público infantil. El mismo Foro de la Familia aseguraba que Panrico había recibido sus quejas, y le había respondido con disculpas y anuncio de rectificación. Sin embargo, Panrico niega que su cambio de “copy” publicitario a partir de septiembre tenga nada que ver con la petición del Foro de la Familia. De hecho, Panrico asegura que prescinde de esas quejas. Desconozco los motivos reales por los que Panrico vaya o no a cambiar su eslogan promocional, pero echo en falta un poco de condescendencia pública hacia quienes piensan distinto.
Esta mañana he leído otra noticia muy parecida. La diputada Teresa Cunillera, vicepresidenta del Congreso, ha escrito una carta al director de XL Semanal, como respuesta a una columna de Arturo Pérez-Reverte. El “padre” de Alatriste había publicado un texto de opinión bastante duro sobre los políticos, con frases como “Oportunistas advenedizos (…) Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza”, pero también con matices como “Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria.” y “hablo hoy de sentimientos, no de razones”.
Esa reflexión de Pérez-Reverte, en una ambiente de salud democrática, merecía un comentario cercano por parte de un político. Que un político, en parte con sentido del humor, y en parte con humildad, le respondiera algo del tipo: “Arturo, gracias por lo que dices, porque algo de razón de llevas”.
Sin embargo, Cunillera carga contra Pérez-Reverte de manera frontal y sin concesiones, e incluyendo alguna subrepticia amenaza como “Tenga cuidado cuando quiera ciscarse en la p… madre de alguien, no vaya a ser que sea un ciudadano que no sea parlamentario y se lo tome con menos paciencia y resignación”. Estas dos noticias, la de Panrico y la de Cunillera, me parecen importantes, porque me recuerdan que vivimos en un país reacio a la autocrítica, hostil a la discrepancia y falto de sentido del humor sano en la comunicación pública. En general, detecto demasiada tensión y amor propio, sobre todo por parte de personas o instituciones que resultan mucho menos ejemplares de lo que predican.
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Quisiera saber dónde puedo encontrar la carta de réplixa de Teresa Cunillera a Pérez Reverte, para tener una idea exacta de lo que piensan los políticos de lo que la mayoría de nosotros pensamos de ellos. Por favor, si la tienen, remitanla a mi mail. Gracias por su atención