Los partidos políticos estructurados son una invención de la izquierda a partir del momento en que se democratizan los parlamentos de Europa. Por esa razón son ellos los que dominan técnicas de comunicación que basculan entre la propaganda y la publicidad, pero que aparentan ser mera transmisión de información.
Los partidos de derecha imitan con poca fortuna los logros de la izquierda en materia de organización de partidos, y son todavía menos acertados en lo que a la comunicación política se refiere: controlan muy poco las redes sociales que de forma periférica puedan concatenar y fortalecer sus mensajes, explican pésimamente sus objetivos, esconden con dificultad sus debilidades y, sobre todo, pierden gran parte de su energía entregándose al debate de aquellos temas que, propuestos desde la izquierda, no sirven más que para fortalecer su imagen de partido antipático a una mayoría.
Si no contentar a una mayoría fuera cuestión de principios, nada habría que objetar, más bien debería alabarse el arrojo y determinación de quien lo hiciera. Cuando de fondo de advierte una debilidad de la conciencia del propio papel, esos defectos se convierten en verdaderas razones de crítica. De autocrítica.
Montserrat Nebrera es profesora en la Universitat Internacional de Catalunya, y diputada en el Parlament de Catalunya
http://www.montsenebrera.cat/blog/
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es buena su pagina pero aveces hablan cosa que no deben hablar